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“Dr. Esperanto” era, en su origen, el seudónimo del doctor Lazarus Ludovik Zamenhof. Un médico de Bjalistok actual Polonia,  (entonces parte del imperio ruso), que creó el lenguaje ESPERANTO en 1887.

Significa el que tiene esperanza.

Tras superar su centenario, el Esperanto es el primer proyecto de lengua planificada que sobrevive, e incluso florece, tras la muerte de su creador.

El Esperanto es el único proyecto de lengua internacional que ha crecido hasta ser un lenguaje completo, con su propia comunidad de hablantes.

Su finalidad es posibilitar la comunicación entre los individuos y los pueblos de diferentes idiomas maternos. No se diseñó para reemplazar a las lenguas étnicas, sino para servir a todos los pueblos como una segunda lengua adicional.

En sus primeras etapas, el lenguaje consistía en unas mil raíces, de las cuales se podían derivar unas diez o doce mil palabras. Desde entonces su vocabulario se ha desarrollado con rapidez, creándose palabras nuevas para conceptos nuevos. A veces, surgen nuevos sinónimos que coexisten con palabras más tradicionales (por ejemplo, en principio se decía malsanulejo, pero hoy día también se dice, y con más frecuencia, la palabra hospitalo).

Hay miles de libros en Esperanto, y más de cien publicaciones periódicas. Una verdadera literatura, como se podría esperar de cualquier lengua viva. El Esperanto ha superado con mucho su época experimental.

A modo de ejemplo aquí está el artículo anterior sobre el Heliocentrismo traducido al Esperanto por Francisco José Dávila Dorta de Tenerife (España) en Enero de 2000 (in memoriam):

La greka filozofo Heraclides (Heraklidoj) jaroj 388-a ghis 315 a.K-o, dischiplo de Platón (Platon’) antauirigis tiama astronomia per konkllu do ke la Tero turnighas lau ghia propra akxo chiu 24 horoj, ech ankau malkovris ke Mercurio (Merkuro) kaj Venus (Venus’) ankau chirkauas al Suno kiel satelitoj.

Baze de tiuj teorioj, Aristarco de Samos (Aristarko de Samos) (310-250 aK) estis la unua persono kiu diris ke la Tero, kiel ceteraj planedoj, chirkauas sunon, kiu restas senmove. Protiu ili estis kulpigita de gheni al restado de la Dioj.

Oni pasis 19 jarcentoj ghis Koperniko, Keplero kaj Galileo interkunsentis pri tio, sed tiu lasta estis devigita publike nei tiaj asertoj por sin savi esti bruligita en la fajro pro lia herezo.

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